Por: Pablo Onorato
El Real Madrid arranca el 2026 con una goleada incontestable (4-1) ante el Real Betis en la jornada 18. El canterano Gonzalo firma el primer ‘hat-trick’ de su carrera en una velada redonda que completaron Rodrygo, Fran García y la pizarra de Xabi Alonso.
El día de Reyes llegó con unas horas de anticipación al Santiago Bernabéu. En medio de un ambiente festivo y con las gradas entregadas a la ilusión de las fechas, el Real Madrid le regaló a su afición una victoria magistral para arrancar el año con el pie derecho. Los dirigidos por Xabi Alonso pasaron por encima de un Real Betis que solo reaccionó en el tramo final, firmando un 4-1 definitivo que confirma que Melchor, Gaspar y Baltasar hicieron su primera parada técnica en el paseo de la Castellana.
El encuentro comenzó con un ritmo modesto. Ambos conjuntos se midieron en los primeros compases, pero el Madrid de Xabi Alonso no tardó en adueñarse de la esférica. Ante un Betis expectante, bien plantado en su propio campo y fiando su suerte a una contra letal, el conjunto blanco empezó a inclinar el campo hacia el sector izquierdo. Por esa banda, Vinícius Jr. demostró que ha recibido el 2026 en un estado físico y técnico formidable; indescifrable en el regate, el brasileño volvió loco a Ortiz, protagonizando incluso un polémico desborde que bien pudo señalarse como pena máxima.
El dominio posicional se tradujo en faltas constantes cerca del área bética, un recurso que el Madrid ejecutó a la perfección. En una de esas acciones a balón parado, llegó el primero de la tarde. Gonzalo se elevó con la autoridad de los elegidos y, con un testarazo inapelable, mandó el balón a la red. El canterano aprovechó su oportunidad de oro en el once, supliendo con letras de molde la ausencia de Kylian Mbappé.
El vendaval de la segunda mitad y la conexión con el palco
Tras el paso por vestuarios, el Real Madrid saltó al césped con una marcha más, dispuesto a sentenciar el choque por la vía rápida. No se habían cumplido ni cinco minutos de la reanudación cuando Rodrygo enganchó una volea formidable al palo largo de la portería del fondo sur para poner el 2-0. En el palco, Mbappé no pudo contener la sonrisa de oreja a oreja, rindiéndose a la calidad de su compañero.
Poco después, la pizarra de Xabi Alonso desactivó uno de los puntos más debatidos y criticados del equipo en los últimos meses: el balón parado ofensivo. Desde el córner, Asencio conectó un frentazo certero para firmar el tercero de la noche —el segundo por vía aérea— y desatar la locura en un Bernabéu que ya cantaba la goleada.
Orgullo bético y el broche de oro de Fran García
Con el 3-0, el Betis encontró el premio que había buscado durante todo el choque. En una transición vertiginosa a la contra, el ‘Cucho’ Hernández se plantó mano a mano ante Thibaut Courtois. Con una frialdad pasmosa, el delantero dejó sentado al guardameta belga hasta en dos ocasiones antes de fusilar con potencia para recortar distancias. El gol supuso un tremendo golpe anímico para los visitantes, que dieron un paso al frente y pusieron en aprietos al Madrid. De hecho, el Bernabéu contuvo la respiración con un zapatazo soberbio de Riquelme que se estrelló en la mismísima cruceta por milímetros.
Sin embargo, la noche pertenecía a la magia de Oriente y a un chaval de la casa. Cuando el Betis más presionaba, Gonzalo emergió de nuevo para cazar un balón servido por Fran García —quien redondeó una actuación magnífica en ataque y defensa— y mandarlo al fondo de las mallas. Hat-trick histórico para el canterano, el primero de su carrera profesional, en el primer partido del año. Un regalo de Reyes insuperable que puso al Bernabéu en pie para brindarle una ovación atronadora de esas que marcan una carrera.
El Real Madrid pasa la página de las dudas, golea con autoridad en su estreno liguero del año y demuestra que su fondo de armario está listo para el tramo decisivo de la temporada. Una noche redonda en Chamartín donde el fútbol y la ilusión se dieron la mano.