Por: Pablo Onorato
Los dirigidos por Xabi Alonso derrotaron 2-0 al cuadro sevillista en el marco del último partido de un año entre alegrías e incertidumbres para los fanáticos merengues
Con mucho optimismo y fervor, el Santiago Bernabéu acogió la jornada 17 de La Liga con la esperanza de cerrar el 2025 con una victoria frente a los blanquirrojos.
En menos de cinco minutos, en una combinación de dos jugadores resistidos por la afición, un gran pase de Rodrygo dejó a Fran García cara a cara frente a Odysseas. El portero del Sevilla salió victorioso en este duelo, enviando al córner el intento de panenka del lateral blanco.
Primer cuarto de hora modesto para un Real Madrid que todavía no logra abatir el muro sevillano. Una gran individualidad por parte de Arda Güler dejó a Mbappé abierto por derecha, quien remató cruzado con potencia para que el balón pasará a centímetros del arco. Destellos individuales ante un equipo que carece de ideas colectivas con el paso de los minutos.
Un Real Madrid dependiente de Bellingham, quien es dueño de la esférica pero sin encontrar con quién asociarse, más allá de Fran García, que hoy ha tenido muy buenas intervenciones en ataque, desbordando en tres ocasiones dentro del área del Sevilla y siendo el jugador del Madrid que más peligro ha generado en los primeros 45 minutos.
Y como se venía desarrollando el partido, quien llevaba las riendas del equipo frente a los palanganas fue el gran protagonista para abrir el marcador: Jude Bellingham, con un cabezazo a lo Ramos, marcó el primero de la noche y cortó la sequía de goles de cabeza desde el 5 de febrero del presente año, cuando Gonzalo García anotó frente al Leganés por Copa del Rey.
Un primer tiempo de menos a más. A pesar de la calma y el temple de los aficionados con pocos silbidos en comparación a partidos anteriores—, los dirigidos por Xabi vuelven a mostrar esa debilidad para controlar el rumbo del encuentro, pese a ser amplios dominadores del balón con un 60 % de posesión. Una jugada aislada tras una falta fue suficiente para devolver la ilusión y la alegría a las gradas del Santiago Bernabéu.
Comienza un segundo tiempo afilado; las ocasiones de gol llueven por doquier. Una gran respuesta de Courtois en un mano a mano frente al experimentado Alexis Sánchez provocó la contra para que Mbappé haga la individualidad por izquierda y abra la pelota, que pasa rozando el palo izquierdo. No daba tiempo ni de volver a sentarse cuando el francés vuelve a tener otra chance, definiendo suave a las manos de Odysseas.
Como en el primer tiempo, minutos iniciales regalados: sin ideas, sin buen planteo. Un Sevilla que aprovecha para hacer daño y la Jirafa belga responde por duplicado, con las manos y con los pies, ratificando que lo mejor del Madrid esta temporada es su número 10 y su número 1.
Relación completamente rota entre la afición y Vinícius Jr. Otro partido sin gol y los fanáticos se lo hacen saber al brasileño cuando es reemplazado por Gonzalo. Ola de silbidos y poca memoria hacia un jugador que supo ser la máxima estrella del equipo y que hoy parece tener sentenciada su última temporada con el Real Madrid.
Cuando parecía que el Madrid se conformaba con la mínima, un Rodrygo que hoy volvió a recordarnos a aquel extremo letal del 2021-2022 consigue un penalti que Mbappé siempre Mbappé convierte en el segundo definitivo del encuentro. Un Real Madrid que, en ambos tiempos, fue de menos a más: goles en los minutos finales y una expulsión a Marcão que sentenció al Sevilla a mitad del segundo tiempo.
Aun así, el Real Madrid, sin encantar, logra su cometido: ganar, sumar y despedir al Santiago Bernabéu de un 2025 plagado de altibajos, con la esperanza de devolver en 2026 la alegría y la fiesta tradicional que caracterizan a todo Chamartín.