Por: Pablo Onorato
El Real Madrid y el Elche empatan a dos goles en lo que fue un partido totalmente inesperado para los dirigidos por Xabi Alonso, quienes pierden puntos importantes de cara a la defensa del liderazgo de La Liga.
El equipo merengue visitaba al Elche CF en el Estadio Manuel Martínez Valero, fortaleza franjiverde imbatida hasta la fecha, donde el cuadro local sumaba un total de tres victorias y tres empates en un arranque de liga histórico para los dirigidos por Eder Sarabia, que lo mantenía en la 11.ª posición de la tabla.
Como es habitual en el equipo más grande de la historia del fútbol, el Real Madrid llegaba a territorio valenciano con mucha presión y la obligación de llevarse a Chamartín los tres puntos que le devolvieran la cima de la tabla, luego de que el Barcelona, con creces, venciera al Athletic Club de Bilbao y relegara a un Real Madrid que acumula dos partidos entre Liga y Champions sin ganar ni marcar.
Con un equipo alternativo, que por momentos parecía una línea de tres o una línea de cinco defensiva, Xabi Alonso alineaba un once dejando en el banco a grandes nombres como Vinicius y Valverde, y dándole la oportunidad a jugadores con pocos minutos cómo Ceballos, Fran García, Rodrygo y Arnold.
Se saltaba a la cancha con un emotivo minuto de silencio por Emanuel Lezcano, leyenda del Elche. El Real Madrid movía la pelota y el juez central daba el pitazo inicial para que, al minuto 17, un pie y reacción salvadora por parte de Courtois, luego de una pérdida de Carreras que dejó al delantero del Elche, Rafa Mir, de cara a gol, evitará el primero del partido. El portero belga, como es habitual, mantenía al equipo en juego cuando el Real Madrid todavía no lograba encontrarse dentro del campo.
En la primera media hora, tras un doble bloqueo defensivo de Huijsen y Asensio, una contra a toda velocidad dejaba a Mbappé frente al arco rival, pero Iñaki Peña achicó y salvó de forma increíble, evitando el primero del Madrid. Despertaba el cuadro merengue que, dos minutos después, con un centro preciso de Arnold para Mbappé nuevamente, veía cómo el francés perdía el duelo otra vez ante Iñaki Peña, que detuvo el misil del delantero goleador de La Liga.
Ligeramente, los dirigidos por Xabi Alonso empezaban a hacerse con el control del partido ante un atrevido Elche que, de local, es un equipo extremadamente fuerte. Es evidente que los arranques de partido para los blancos han sido un punto débil desde el inicio de temporada: se muestran vulnerables y es con el pasar de los minutos que reaccionan, logrando victorias importantes gracias a la calidad de sus futbolistas.
El primer tiempo estaba siendo intenso. Ambos equipos peleaban cada pelota. No iban ni 40 minutos cuando los arqueros ya eran protagonistas. Courtois, nuevamente con su pie salvador, evitaba el tanto del Elche, que ilusionaba a sus hinchas con un juego directo y rápido por bandas que ponía en apuros a esa línea defensiva de tres o cinco jugadores, que por momentos no ofrecía la solidez que Xabi Alonso buscaba.
Final del primer tiempo, y el panorama no era el esperado. Con el equipo alternativo que presentó el técnico, sumado a la imagen ambigua mostrada en los últimos encuentros, se esperaba que el Real Madrid saliera a ganar y dominar para devolver confianza a sus hinchas, que ahora se preguntan si el equipo está verdaderamente preparado para los objetivos que exige la institución. No fueron los mejores minutos para un jugador tan aclamado como Rodrygo, que se veía falto de ritmo y confianza.
Volvieron los protagonistas del vestuario y, recién a los dos minutos del segundo tiempo, Kylian Mbappé armó una jugada maradoniana, haciendo honor al número que lleva en la espalda, dejando a Rodrygo solo por banda derecha para que el brasileño encarara y rematara fuerte a puerta buscando revertir su imagen del primer tiempo. Nuevamente Iñaki Peña respondía de forma contundente y empezaba a perfilarse como una de las figuras del partido.
A pesar del ímpetu con el que salió el Real Madrid en el segundo tiempo, el Elche no se intimidaba. Tras un remate de Rafa Mir que atajó Courtois, Aleix Tebas se desmarcó detrás de los centrales luego de un pase milimétrico de Germán Varela y marcó el primero para el equipo local con un toque sutil abajo, que con ayuda del travesaño se metió en la red, desatando la ilusión de la afición ilicitana con una victoria histórica para un equipo recién ascendido.
Se agotó la paciencia. Entraron Valverde, Camavinga y Vinicius; salieron Ceballos, Fran García y Rodrygo, quienes no aprovecharon la oportunidad que Xabi Alonso les brindó. Momento crítico para el Real Madrid, que no encontraba respuesta al gran planteamiento del Elche.
Pasaban los minutos y el cuadro blanco, hoy vestido de azul, no lograba superar la defensa rival. Desde un tiro de esquina, tras varios rebotes en el área chica, Huijsen encontró la pelota y, de volea, anotó el empate y su primer gol en Liga, dándole un respiro al Real Madrid. Pero el panorama se desplomó cuando, cinco minutos después, el ex madridista Álvaro marcó el 2-1, devolviendo la esperanza a los aficionados locales.
No había tiempo ni de pestañear. Jude Bellingham, justo cuando todos titulaban “papelón del Real Madrid”, empujó la pelota debajo del arco y suavizó una noche devastadora e inesperada para los dirigidos por Xabi Alonso, que ni con ocho minutos agregados pudieron ponerse arriba en el marcador en todo el partido.
Incertidumbre total para la afición, directivos y jugadores, que después de victorias importantes como contra Juventus, Barcelona y Valencia, habían alimentado la ilusión de ver un equipo consolidado. Los últimos tres partidos han erosionado esa percepción, generando preocupación. El Real Madrid mantiene el liderazgo de La Liga y una buena posición en Champions, pero estos panoramas no se pueden permitir en una institución de esta magnitud. Se espera que Xabi Alonso logre revertir esta situación agridulce con la que los fanáticos merengues se van a dormir esta noche.