Los dirigidos por Xabi Alonso vencieron 1-0 con gol de Jude Bellingham a una dura y compacta Juventus de Turín, y ya esperan por el FC Barcelona por la siguiente fecha de La Liga.
21:00 horas en el Santiago Bernabéu y el pitazo inicial marca el comienzo de una noche con aroma a buen fútbol. El escenario exigía una batalla a la altura de dos gigantes históricos de Europa: el Real Madrid y la Juventus de Turín.
El conjunto italiano es quien toma la iniciativa con el saque inicial y no tardó en mostrar sus intenciones. La primera ocasión clara llegó tras una acción de Weston McKennie, cuyo disparo raso fue contenido de manera impecable por Thibaut Courtois, quien comenzaba a erigirse como figura del encuentro.
Durante el primer cuarto de hora, la Juventus incomodó al Madrid con un bloque compacto y disciplinado. Courtois volvió a aparecer en varias oportunidades, sosteniendo a un equipo blanco que arrancó desordenado. El primer acercamiento merengue llegó a balón parado, pero Michele Di Gregorio respondió con seguridad tras un cabezazo directo. A partir de ahí, el Madrid comenzó a encontrar su ritmo.
Brahim Díaz se convirtió en el eje creativo, mostrando calidad en espacios reducidos y generando peligro cada vez que tocaba el balón. La conexión con Arda Güler empezó a darle fluidez al ataque. Sin embargo, la Juventus resistía con orden, con todos sus hombres replegados cerca de su área. Khephren Thuram destacaba como el único capaz de darle aire y sentido al juego bianconero.
La ocasión más clara del primer tiempo llega tras una genialidad de Güler que dejó mano a mano a Kylian Mbappé, pero nuevamente Di Gregorio quien gana duelo ante una aproximación del equipo local. Mbappé tuvo minutos eléctricos en el tramo final, dejando claro que, cuando se enciende, el Madrid crece. El primer tiempo cerró con sensaciones divididas: dominio progresivo del Madrid, pero pocas ideas para romper el muro italiano.
El arranque del complemento fue una extensión de los problemas iniciales del Madrid. Una mala salida dejó a Dušan Vlahović frente a Courtois, pero la torre belga volvió a salvar de forma espectacular en el mano a mano. El partido entró en un tramo confuso. Jude Bellingham se mostraba impreciso y desconectado, mientras la Juventus, sin demasiada convicción, encontraba espacios para hacer daño.
Pero el fútbol tiene estas cosas…
Cuando más lo necesitaba el Madrid, apareció Vinícius Jr. con una de sus clásicas acciones: desborde y disparo cruzado al palo. El rebote cayó en los pies del ya mencionado anteriormente, Jude Bellingham, que esta vez no falló y marcó el 1-0.
Un gol que cambió el partido. El Madrid crece y estuvo cerca de ampliar la ventaja con una volea espectacular de Federico Valverde que fue desviada por la defensa. Más adelante con el pasar de los minutos y el campo de juego más denso e inclinado hacia la portería bianconeri, Di Gregorio respondió con una doble atajada que evitó el segundo gol del Real Madrid.
En el tramo final, cuando el partido parecía sentenciado, una desconcentración dejó a McKennie solo frente al arco. Sin embargo, Raul Asencio protagonizó un cruce salvador que valió tanto como un gol.
No fue el mejor partido del Real Madrid, pero sí uno efectivo. Le costó adaptarse a una nueva estructura y romper a una Juventus muy ordenada, que cerró espacios durante gran parte del encuentro. Las individualidades terminaron marcando la diferencia: Courtois sostuvo, Militão dominó en defensa y Vinícius junto a Bellingham resolvieron arriba. Victoria clave para el conjunto blanco, que llega al próximo clásico con confianza renovada, aunque con aspectos claros por mejorar.